A la hora de llevar a cabo un proyecto de construcción es de vital importancia la correcta elección de los materiales que se utilizarán. Uno de ellos es el acero, que ha de ser de calidad, para garantizar una estructura integra y duradera.

En este artículo te explicaremos las características principales de la chapa de acero laminada en caliente y todos los factores que hay que tener en cuenta. ¡Sigue leyendo!

La chapa de acero laminada en caliente: ¿Qué es?

Este material es utilizado principalmente en el sector de la construcción. Sin embargo, puedes encontrarlo también en la fabricación de diferentes tipos de vehículos como los coches o ferrocarriles. Aunque no es tan común, también se usa para la elaboración de tubos o cilindros de gas.

Su proceso de fabricación y diseño es de vital importancia que se lleve a cabo mediante expertos. En este sentido, es primordial poner el acero a altas temperaturas a través de un proceso de deformación termomecánica. Esto se hace en un horno alcanzando temperaturas que superan los 1100 grados. De esta manera, es posible deformarlo y darle la forma deseada para que cumpla su función en el proyecto de construcción que estés realizando.

Entre su estructura, presenta una presencia media-baja de carbono. Este material destaca por su resistencia, tenacidad, y facilidad para soldarse. También cuenta con una alta resistencia mecánica, aunque hay que ir con cuidado porque no suele ser la mejor opción ante inclemencias meteorológicas. Por otro lado, presenta cierta debilidad ante la corrosión. Todas estas circunstancias debes tenerlas presentas para evitar contratiempos.

Desde Ferros Texar somos especialistas en la elaboración de todo tipo de chapas de acero utilizando el laminado en caliente. Este proceso de producción presenta grandes diferencias respecto al que se lleva a cabo en frío. Gracias a nuestra experiencia nuestros materiales ofrecen un excelente rendimiento y vida útil.

Importancia en la seguridad

Cuando se plantea cualquier tipo de proyecto de construcción, la seguridad de la estructura ha de ser uno de los principios más importantes a valorar. En este sentido, el acero influye directamente en la resistencia del edificio ante diferentes imprevistos que pueden surgir.

Por esta razón, la chapa de acero laminada en caliente es una de las mejores opciones disponibles para dotar de seguridad a cualquier edificio. Este material puede enfriarse a temperatura ambiente, y esto le liberará de estrés interno que pueda surgir de otros procesos de endurecimiento mecánico.

La presencia de un sismo o terremoto es uno de los claros ejemplos donde el uso de un acero de baja calidad pondría en mayor riesgo a la estructura. Utilizar una chapa elaborada adecuadamente reduce las posibilidades de que la estructura acabe cediendo, y el edificio se derrumbe.

Impacto en la fiabilidad

La calidad de una chapa de acero también afecta de forma directa en la fiabilidad y la vida útil de cualquier tipo de construcción. Este material, elaborado a través de un proceso de laminado en caliente, además de ser una de las opciones más económicas también tiene una gran durabilidad.

Otra de las características principales de este material es su tenacidad. De hecho, este estudio no hace más que confirmar una de las grandes fortalezas que puede ofrecernos este tipo de chapa. Requiere muchos menos procesos, por lo que es manipulado en menor medida.

Por otro lado, el uso de acero de baja calidad puede aumentar el coste de mantenimiento de cualquier tipo de edificación. Así que, aunque los costes de adquisición de los materiales sean más elevados, esta inversión será rentable a medio y largo plazo.

Factores de calidad a considerar

Una vez ya conoces todos los beneficios que puede ofrecerte este tipo de material es momento de comprender todos los factores de calidad que hay que considerar. A la hora de obtener una certificación, como la que tenemos en nuestra empresa de distribución de acero, es de vital importancia la composición química. Para elaborar cualquier tipo de chapa de este tipo, el proceso se inicia con una gran placa rectangular, conocida bajo el nombre de palanquilla.

Este material ya posee la composición química correcta para ser considerado como un tipo de acero, con un bajo porcentaje de carbono. En este sentido, destaca por la enorme ductilidad y maleabilidad cuando se funde a altas temperaturas. De esta manera, su versatilidad te permitirá llevar a cabo muchas formas distintas.

El proceso de enfriamiento, clave en las propiedades mecánicas

Como hemos comentado anteriormente, el proceso de enfriamiento del acero laminado en caliente se hace al natural sin ningún tipo de proceso industrial.

Por lo tanto, es normal que haya zonas que se enfríen antes que otras. Variando la velocidad de enfriamiento tendrás la capacidad de obtener diferentes estructuras, aunque también afectará de manera directa a las propiedades mecánicas del material final.

Como conclusión, a la hora de encarar cualquier tipo de proyecto de construcción, elegir chapas de acero que sean de calidad es de vital importancia. El resultado final y la vida útil del trabajo que has llevado a cabo perdurara durante más tiempo.

En Ferros Texar siempre ofrecemos una chapa de acero laminada en caliente que ofrece un rendimiento superior. Ponte en contacto con nosotros y te asesoraremos de forma adecuada.