El acero es un material con muchas propiedades y con un sinfín de aplicaciones: desde grandes edificios o plataformas petroleras hasta pequeños utensilios de cocina. Además, es el protagonista de la producción de maquinaria, en automóviles, en la construcción y en otros muchos sectores. Y debido a su gran demanda, se fomenta el reciclado del acero, ya que si toda la oferta proviniera de la extracción, el impacto ambiental sería todavía mayor; o lo que es lo mismo: perjudicial para el medioambiente.

[gdlr_quote align=»center» ]¿Sabías que el acero es el material más reciclado del mundo? Y lo mejor es que tras el proceso de reciclaje se obtiene el mismo material con la misma calidad. [/gdlr_quote]

Al final de la vida útil de un electrodoméstico, el acero se recupera totalmente para volver a fabricar más productos con el mismo material. Interesante, ¿verdad?  Es lo que se denomina Economía Circular.

En concreto, en España, ya reciclamos el 84,8% del acero, siendo el país que más acero recicla de la Unión Europea, por detrás de Dinamarca, Países Bajos y Alemania.

 

Acero, el material más reciclado del mundo

El acero es 100% reciclable. De hecho, un producto nuevo de acero, ya sea una lata o un tenedor, por ejemplo, contiene más de un 35% de acero reciclado.

 

 

Sin embargo, no todos los aceros tienen la misma facilidad para reciclarse. El acero al carbono y otras aleaciones magnéticas son los más reciclables, mientras que los aceros inoxidables pueden no ser reciclables, ya que no son magnéticos al contener níquel, y esto dificulta su reutilización.

Aunque, en el caso del  acero inoxidable ferrítico y martensítico, sí tienen buenas propiedades magnéticas, gracias a su bajo contenido en cromo y níquel. Se emplea habitualmente en aplicaciones de durabilidad media, como fregaderos, tambores de lavadora e interiores de lavavajillas, cubiertos, etc. Y puede ser reciclado sin dañar ni degradar sus propiedades.

 

El proceso de reciclado del acero

 

El acero se recicla a partir de un método de refusión, que se divide  en 5 pasos:

  1. Clasificación: Al existir aceros que no son magnéticos, hay que separarlos y clasificarlos antes de iniciar el proceso de reciclaje.
  2. Embalaje: Después de clasificar el material, es hora de transportarlos.
  3. Cizallamiento: Con una maquinaria hidráulica se realiza una fuerte presión para cortar el acero en piezas pequeñas.
  4. Separación de medios: Después se separan los metales ferrosos de otros materiales. Esto se consigue por la acción de tambores magnéticos que giran y logran la separación al aplicar flujos de aire a alta presión y corriente eléctrica.
  5. Fusión: el material se funde en un horno y se decide el nivel de pureza que deberá tener en función de las aplicaciones que se le quieran dar. Seguidamente, el acero derretido se coloca en moldes que le dan la forma de lingotes o placas. Posteriormente se enrolla en láminas para la fabricación de productos o para ser utilizarlos en la construcción.

 

Beneficios de reciclar acero 

Rendimiento total

Al reciclar el acero no suele haber desperdicios. El acero se aprovecha al 100%, gracias a su capacidad magnética y de inducción. Incluso los productos que se desechan de manera inadecuada es probable que entren en el proceso de reciclaje. Esto se produce gracias a que existen equipos con electroimanes capaces de extraer el acero de otros residuos y de esta manera, reciclarlo.

 

Menor consumo de agua y de energía

Al utilizar acero reciclado en los procesos de fabricación se reduce el consumo de energía un 70%, ya que evita la extracción y el transporte de nuevas materias primas; por otro lado, el consumo de agua disminuye un 40%.

 

Grandes posibilidades de reúso

Ya sabemos que el acero es maleable. Por ello, tiene la capacidad para transformarse en prácticamente cualquier elemento con tan solo adecuarlo a la composición de aquello que se desee fabricar.

 

Menores emisiones de CO2 a la atmósfera

El impacto medioambiental de la producción de acero también se interpreta en emisiones de dióxido de carbono (CO2). De hecho, esta industria ocasiona alrededor del 5% del efecto invernadero en todo momento el mundo, por detrás de la industria del hormigón. ¿Sabías que en la nota de prensa del presidente de UNESID, Bernardo Velázquez, se comprometió a asumir  la neutralidad climática antes del 2050? La meta que se ha propuesto España es producir acero con cero emisiones netas. 

 

Ahorro económico

En el proceso de fabricación, el acero reciclado es más barato para los fabricantes de productos acabados y semiacabados industriales, y esto  repercute en el precio final de los productos y obras realizadas. Por eso, el mayor porcentaje de acero reciclado se muestra en la industria, y, en concreto, la industria de la construcción es la que mayor volumen de acero reciclado consume.

Como ves, reciclar es esencial para la buena conservación de la naturaleza. Ya sea acero u otros residuos, pero lo importante es que todos pongamos nuestro granito de arena, contribuyendo a un mundo mejor.