¿Acero galvanizado para proteger de la corrosión? Este material es uno de los más potentes en la lucha contra la corrosión. Buena prueba de ello es en la cantidad de proyectos arquitectónicos en que se ha usado, sobre todo en zonas costeras. Tiene también como objetivo prolongar la vida útil de los edificios.

Proceso del acero galvanizado para proteger de la corrosión

El proceso de galvanizado es una técnica que se emplea desde hace más de 250 años y que tiene como objetivo proteger el acero de la corrosión. Este efecto es causado por una inherencia de los metales cuando están sometidos al aire o a la humedad. Esto es así debido a una reacción química con el medioambiente.

Es importante que no confundas este proceso con el zincado, ya que son totalmente diferentes y, además, se rigen por normas UNE distintas.

En la práctica consiste en un proceso de inmersión de piezas de acero en zinc fundido. Las temperaturas pueden alcanzar los 450º hasta alcanzar un recubrimiento bajo o de alta duración.

El método más habitual es el galvanizado en caliente. En este proceso hay que distinguir una serie de fases:

  1. Preparación de la superficie. Hay que desengrasar o aplicar una limpieza con cáustica, así como decapar y fluxar. Por otro lado, hay que comprobar que las características del diseño sean las correctas para realizar el recubrimiento.
  2. Decapado. En esta parte se tienen que eliminar los óxidos que tiene el hierro mediante una solución de ácido sulfúrico.
  3. Galvanizado. La pieza se sumerge en un 98 % de zinc puro. Además, también se deben de eliminar los excesos que hayan quedado de zinc con un proceso de drenaje.
  4. Inspección. Se revisa el espesor del recubrimiento y el aspecto de la superficie.

Normas y estándares de calidad

El proceso de galvanizado en caliente se rige por una serie de normas y estándares de calidad:

Características y ventajas del acero galvanizado

El acero galvanizado se usa en numerosas industrias por las numerosas características y ventajas que reporta.

El uso es muy sencillo y, además, este tipo de acero es muy manejable. Se pueden crear numerosas estructuras y ser parte en muchos procesos relacionados con el sector de la construcción. Esto es así, ya que las piezas galvanizadas se pueden soldar (se tiene que considerar que la capa de zinc se puede reparar con una pintura específica). También se atornillan sin dificultad.

En cuanto a la duración, un recubrimiento de 80 micras puede durar entre 10 y 100 años. No obstante, en ambientes costeros se reduce la durabilidad del acero galvanizado (entre 10 y 20 años).

El acero galvanizado también es muy resistente al fuego, característica que hace que sea un material idóneo para la construcción de edificios. También es usado por su capacidad de carga, hecho que contribuye a que la seguridad de los edificios sea mayor.

En Ferros Texar distribuimos chapas de acero galvanizado.

Aplicaciones del acero galvanizado

Los usos del acero de tipo galvanizado son muy numerosos en cuanto a fabricación de elementos y estructuras de todo tipo. Destacamos: rejas, alambres, cables, chapas, acero de tipo estructural, tuberías, tornillos, etc. Es muy versátil y se ha convertido en un tipo de material imprescindible en el ámbito de la construcción.

Por otro lado, son muchas las industrias que emplean el acero galvanizado en la construcción: puentes, carreteras, estructuras arquitectónicas, columnas, vigas, elementos de señalización, barandillas, etc.

La industria de la construcción como tal es la que más uso hace de este material. En prácticamente todos los edificios está presente: fachadas, refuerzos de acero para losas de hormigón y tubos, entre otros usos.

Hay otros sectores que también lo emplean, pero en menor medida. El sector ferroviario (postes e interruptores), recreación (estadios de fútbol y pistas de arena), sector eléctrico (torres de transmisión, postes, etc.).

La gran ventaja del acero galvanizado es su capacidad de adaptación a todo tipo de edificios, desde complejos residenciales, hasta industriales o comerciales.

Proyectos y ejemplos

Los proyectos arquitectónicos en los que ha usado el acero galvanizado para proteger contra la corrosión son muy numerosos.

Entre los que podemos destacar se encuentra la famosa Caja Mágica de Madrid (espacio multidisciplinar para acoger eventos de todo tipo). Las altas temperaturas que hay en Madrid en verano pueden provocar corrosión, de ahí que se usara este material en el diseño y creación de esta infraestructura.

Las estaciones de la Línea 9 de Metro de Barcelona también han sido construidas con este material. La capacidad de carga del acero galvanizado ha permitido que sea el material idóneo para construir las estaciones de un transporte que se encuentra bajo tierra.

En el diseño y construcción del Centro Deportivo de Actividades Físico-Deportivas ubicado en Guijo de Granadilla también usó este material por su cercanía con el mar. Con el paso de los años se ha visto que la corrosión no ha estado presente en la estructura de este centro deportivo.

Son solo algunos ejemplos de las numerosas infraestructuras que decidieron emplear este material en el inicio de sus proyectos.

En resumen, el acero galvanizado para proteger de la corrosión reporta numerosas ventajas (mayor duración, resistencia al fuego, etc.). Es importante elegir este material, pero de máxima calidad y, además, que cumpla con los estándares de calidad. Se trata de una inversión que supone un ahorro en costes con el paso del tiempo en reparaciones y mantenimiento. Si necesitas presupuesto o asesoramiento, contacta con Ferros Texar.